Los camiones europeos son una importante fuente de contaminación, pero su limpieza no es una simple carrera de un solo caballo. Según Daimler Truck, un gigante de la industria de vehículos comerciales, se necesitarán tanto camiones de baterías como de hidrógeno para ganar la carrera hacia unas carreteras limpias.
Sorprendentemente, construir estaciones de carga para camiones eléctricos y estaciones de repostaje de hidrógeno podría ser más barato que ampliar la red eléctrica para camiones totalmente eléctricos. Además, ahora mismo no hay suficientes estaciones de ambos tipos. ¿Y las buenas noticias? La Unión Europea tiene un plan para construir cientos de nuevas estaciones de hidrógeno de aquí a 2030.
A algunos les preocupa que los camiones de hidrógeno no sean muy eficientes porque pierden energía durante la conversión. Pero Daimler afirma que si el hidrógeno se fabrica con energía solar en zonas soleadas, puede ser tan eficiente como un camión de batería que utilice energía solar europea.
Aún quedan obstáculos por superar. El hidrógeno aún no es competitivo con otros combustibles y Europa depende de la importación de energía. La clave puede estar en reducir los costes operativos de los camiones eléctricos y de hidrógeno, quizá gravando con tasas más elevadas a los vehículos diésel.
Al final, el futuro de las carreteras europeas parece ser el de la colaboración entre camiones eléctricos y de hidrógeno, dejando atrás a los diésel. Mientras las ruedas del cambio siguen girando, se vislumbra un horizonte más limpio y ecológico.